domingo, 3 de junio de 2012

...Todo sobre la cabeza y el corazón.

... "Siente el pensamiento, piensa el sentimiento." -Miguel de Unamuno
Los seres humanos tenemos muchos defectos, como es evidente, y uno de ellos es, en mi opinión, esas debilidades que nos afectan a todos, y que nos alejan del maravilloso mundo racional para arrastrarnos, invariablemente, a un cúmulo emocional del que es difícil escapar una vez dentro. Hablo, claro, de los sentimientos.
En efecto, la exteriorización de los mismos no es sino un cartel luminoso con la palabra 'débil' escrita en luces de neón. Es más vulnerable aquel que enseña su alma que el otro que parece no tener una. Además, en el terrible caso que uno de esos sentimientos traspasase el muro de contención que a lo largo de los años hemos ido construyendo en torno a ellos, no hay vuelta atrás por que acabaremos llevados por una vorágine emocional que seguramente acabará con nosotros. 
Sin embargo, la gente siente, y con el sentimiento viene el sufrimiento.¿Por qué? ¿Es necesario sufrir y sentir? Ambas palabras van de la mano y riman. ¿Coincidencia? No lo creo...
-B

domingo, 13 de mayo de 2012

...Todo sobre la pereza.

...La pereza:
“No he conocido más que dos placeres: la pereza y el sueño”, y con esta frase lapidaria, James Watt, matemático e ingeniero escocés, manifestaba su conformidad con la religión principal del personaje protagonista de la serie de “Los Simpson”. Este ‘pater familias’ amarillo, es en efecto un representante actual, y bastante real, por desgracia, de la desidia que domina el espíritu humano, sedentario y demasiado acomodado socialmente como para mover un dedo con el fin de coger otra cerveza, y apalancarse de nuevo en su sillón.
Aunque, por otro lado, ¿quién no ha sufrido este pecado capital alguna vez? En mi opinión, la pereza no es, como sostiene el dogma religioso, la diligencia, sino la inapetencia, y ejemplo de ello es la vagancia que nos sobreviene a todos, o casi, a la hora de trabajar, mayor en grado que la que sentimos ante la seductora propuesta de un tiempo de ocio, llegando a la conclusión más que visible que nos guiamos buscando el hedonismo más inmediato sin tener en cuenta los beneficios que conlleva sobreponerse a la apatía.
Sin embargo, ¿Acaso no ha sentido nadie desidia en el momento de, por ejemplo, redactar una argumentación sobre la misma? Yo justamente, me confieso abúlica en tal grado, que Pío Baroja, autor de La Busca, bien podría haber escrito no un libro, sino una antología completa sobre las veces en las que he pecado de holgazanería, alcanzando por poco el nivel de Manuel Alcázar, o el de sus amigos “El Cojo” y Vidal, para incorporarnos los tres en a la cuarta grada del purgatorio dantesco, y allí ser sometidos a incesables trabajos.
Para terminar, opino que el tedio, es un deporte practicado por todos que busca un ahorro de energía en las tareas cotidianas de los hombres, aunque estos sean demasiado vagos como para notarlo.
-B