martes, 25 de enero de 2011

...Todo sobre lo que se oye por ahí.

... "Creed la mitad de lo que veais y nada de lo que oigais."
Lo será? No lo será? Lo será? La margarita se deshoja y no sabes cómo va a acabar, ¿y sabes qué? Pues que yo no te lo voy a decir, y espero que tú no trates de adivinarlo.
En efecto, hay ciertas cosas que no nos pertenecen, es decir, pertenecen a la vida privada de una persona en general. Vale, sí, estoy hablando de mi intimidad, ya que últimamente se ha quejado de ciertas violaciones que espero no se repitan. Sí, me vuelvo a referir a vosotros, malditos inútiles desprovistos de revistas del corazón, que encuentran en mí una diversión patética de cotilleos infundados, habladurías y demás meteduras de patas del cerebro humano, que al parecer os funciona al revés o directamente no os funciona.
No quiero dármelas de importante, por que sé que la extensa mayoría de vosotros no tiene ni idea de a qué me refiero, pero es que una tiene oídos, ojos y demás órganos fácilmente utilizables y los usa. ¿De nuevo yo? Sí, ¿quién si no?
El caso es que ha llegado a mí (y a tí, y a tí, y a ése, y a ése otro, y al señor del restaurante de Madrid, si me apuras) ciertos rumores que al igual habeis oído o algo, y os sentís genial comentando a mis espaldas que si esto, que si lo otro... Vale, dado que por las redes sociales la gente me va a preguntar demasiado, y sólo algunos os habeis aventurado en marcar este link, os lo voy a desmentir, de mi propio criterio, por mi propia voluntad.
NO TENGO NINGÚN TIPO DE PROBLEMA ALIMENTICIO.
¿Vale?
Guaay, id extendiéndolo por ahí, ¡que corra la voz!
Sed felices.
-B